
Ambas, son especies cuya posesión como mascotas tuvo un crecimiento exponencial en el país. Ahora, gracias a su incorporación en la nueva lista de especies invasoras queda prohibida su venta, posesión y comercio.
Greenpeace España celebra que en la actualización del Catálogo Español de especies invasoras se hayan incluído a seis nuevas especies que representan una grave amenaza para el equilibrio de los ecosistemas del territorio español. A partir de ahora, especies cuya posesión como mascotas se había incrementado de modo exponencial en los últimos años como la pitón real y el cerdo vietnamita, forman parte del listado de especies cuya venta, posesión, transporte, tráfico y comercio estará terminantemente prohibido.
El Real Decreto que ha sido aprobado por el Consejo de Ministros agrega también a esta lista, a otros dos reptiles como la tortuga de Florida y el varano de la sabana; y además, a dos especies de plantas para el área de las islas Canarias como el tabaco moruno y la hierba de la pampa.
A pesar de la prohibición de su tenencia, el nuevo decreto permite al dueño de especies exóticas previo al momento de salida de la nueva normativa, a conservarlas siempre y cuando,las autoridades de la comunidad autónoma correspondiente queden al tanto. Además, el Ministerio para la Transición Ecológica ha determinado un protocolo de seguimiento de los animales de las especies mencionadas , que incluyen requisitos para su esterilización y marcaje, así como también la prohibición expresa de liberarlos y la obligación de informar de modo inmediato si el animal se escapa . También, se prohíbe de modo total la cesión y la reproducción de los ejemplares.
Una moda irresponsable e ilegal
“Los dueños de estas “mascotas” exóticas se terminan cansando de ellas o no pueden hacer frente a los cuidados que son necesarios para su mantenimiento integral”, afirman fuentes del Ministerio en un comunicado a la prensa. “Los centros de acogida de animales exóticos abandonados a lo largo y ancho del país están saturados con ejemplares de estas especies problemáticas de las que se desprenden sus mismos propietarios. De hecho, muchos otros podrían terminar liberados en la naturaleza de forma tanto voluntaria como accidental”
En el caso puntual del cerdo vietnamita, los veterinarios destacan el grave riesgo que se corre por la posibilidad de que ocurra una hibridación con el jabalí salvaje. Esta situación, además de las consecuencias derivadas en lo genético, puede aumentar la problemática de la sobrepoblación de jabalíes que ya existe en vastas zonas del territorio español.
Además de ser un grave problema para la biodiversidad, existe un fuerte riesgo sanitario, sobre todo en los casos de la pitón real , la tortuga de la península y de varano de la sabana. “La pitón real (Python regius) es una especie de serpiente tiene como comportamiento característico engullir a sus presas vivas o luego de asfixiarlas, con preferencia por todos los tipos de roedores. Esto la convierte en una especie con potencial de competidor frente a otras especies autóctonas, lo que puede llegar a afectar a toda la cadena trófica”, afirma el decreto.
Daños y perjuicios para la biodiversidad
Los expertos opinan que la introducción de especies exóticas como el varano de la sabana, que presentan fuertes rasgos de “territorialidad, agresividad y tamaño”, podrían comprometer seriamente la supervivencia de numerosas especies autóctonas del medio natural español, tal como la tortuga de Florida. El varano, es un potencial competidor de otros organismos acuáticos locales, como las tortugas autóctonas o los peces ciprínidos. Por ello, podría ocasionar graves daños a la biodiversidad y cuantiosas pérdidas económicas al sector de la pesca fluvial, al tiempo que es un vector transmisor de la salmonelosis”.
Por otro lado, en la zona de las islas Canarias el listado ha tomado un carácter especial dado sus peculiares ecosistemas. Allí, en total casi 50 especies han sido incluidas en los últimos tiempos dentro de su catálogo de especies invasoras, donde más de 19 son plantas y 17, reptiles. Aunque las autoridades han explicado que estas especies aún no han llegado al medio natural , existe un alto riesgo de que, de no tomar los recaudos correspondientes, terminen expandiéndose debido a su alta presencia en el presente dentro del sector del comercio, la jardinería y su utilización como mascotas. Por ello, una vez más Greenpeace España llama a profundizar la educación ambiental en cada municipio, como la medida más efectiva y segura para despertar la conciencia, el compromiso y el cuidado de la biodiversidad territorial.
