mayo 26, 2026
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Dado que las temperaturas de las aguas del mar y los océanos pueden subir hasta casi 5 grados centígrados por encima de lo normal durante la estación del verano , la fauna marina debe adaptarse para no morir. Este es el caso de los erizos de mar que han desarrollado una forma de adaptación para proteger a sus hijos de las olas de calor. 

El calentamiento global ha provocado un aumento paulatino y sostenido de las temperaturas de los océanos, de manera tal que los ecosistemas de mar se hallan expuestos a las llamadas olas de calor marinas (MHW, sus siglas en inglés), que pueden ocasionar un incremento de la temperatura de las aguas hasta 5 grados centígrados por encima del promedio en los meses de verano. Estas olas cálidas pueden extenderse por varios meses provocando efectos devastadores en los organismos acuáticos.

Un equipo de investigadores del Instituto de Ciencias Marinas y la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Hong Kong (HKU), junto al Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Sydney (USyd), estudiaron si los erizos de mar adultos (Heliocidaris erythrogramma) expuestos a las olas de calor del océano podrían transmitir mecanismos de protección y salvaguarda a sus hijos, asegurando con ello la supervivencia de la especie.

El estudio, publicado en la revista científica Global Change Biology, arrojó que los erizos de mar adultos podrían efectivamente, transmitir un mecanismo de resistencia adaptativo frente a las olas de calor a las próximas generaciones de erizos marinos.

Los erizos y su gran capacidad de adaptación 

Los erizos de mar son una especie ecológicamente valiosa porque son los responsables de mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos . Al alimentarse de algas hacen que estas no proliferen ya que su abundancia va en perjuicio de estos ecosistemas en ausencia de erizos. Esa función estabilizadora es mucho más crucial en aquellos ecosistemas que padecen el impacto negativo de las actividades humanas, como es la contaminación o las olas de calor marinas.

Las olas de calor que tienen lugar en el océano benefician a las algas marinas de rápido crecimiento, y éstas en su desarrollo y proliferación, reemplazan a los hábitats más vulnerables como los arrecifes de coral o los bosques de algas marinas más grandes. Los erizos mostraron que tienen una gran capacidad de resistencia al calor y pueden sobrevivir en condiciones extremas a través de mecanismos de adaptación fisiológica que a su vez, pueden transmitir a la siguiente generación .

Durante el estudio científico, se expuso a ejemplares de erizos adultos a diferentes intensidades térmicas. Luego, se repitió la operación con sus crías y se siguió su evolución para determinar los efectos de transferencia de dicha capacidad de adaptación de los padres a hijos. Los científicos observaron que los padres que se vieron forzados a adaptarse a niveles de calor intenso produjeron descendientes de crecimiento más rápido, un tanto más grandes y con más tolerancia al calor. Sin embargo, si las olas de calor se extendían en el tiempo, se producía una alta mortalidad en la descendencia.

Es imperioso frenar el cambio climático para evitar las olas de calor oceánicas

“Si acontece una ola de calor durante el desove de los erizos, los efectos de arrastre podrían decantar en un mayor índice de supervivencia de los erizos jóvenes a temperaturas estresantes.Pero, si la ola de calor es continua durante todo el desarrollo de las larvas, las adaptaciones fisiológicas a largo plazo no evitan una mayor mortalidad y, en última instancia, se ve afectada la supervivencia de la próxima generación”, explicó el Dr. Jay Minutti, líder del estudio e investigador de la Universidad de Hong Kong.

Por lo tanto, a medida que este tipo de eventos extremos en el océano se vuelvan más frecuentes e intensos por el cambio climático, los efectos beneficiosos de la adaptación de los padres erizos solo podrán proteger a sus crías en la etapa juvenil, siempre y cuando las condiciones del océano vuelvan rápidamente a las temperaturas normales.

“Los erizos de mar juegan un papel vital en el mantenimiento de las funciones de los ecosistemas. Está más que claro que la única manera de frenar las olas de calor o evitar que empeoren es reducir los efectos nocivos del cambio climático mediante la reducción de las emisiones de carbono. Si no lo hacemos ya,las olas de calor devastarán a los ecosistemas marinos que son importantes para el equilibrio de la sociedad humana”, resaltó el doctor Bayden Russell miembro del equipo de investigación de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Hong Kong.