agosto 24, 2026
Martín Prieto Greenpeace: Acero reciclado, una práctica sostenible por Martin Prieto

La incorporación de la sostenibilidad al medio ambiente y su conservación es de las prácticas más eficientes. No solo por el impacto que tiene en el presente, con el objetivo de tomar medidas en al hora, sino por la mira en el largo plazo, sobre todo en las próximas generaciones quiénes tomarán las riendas de la biodiversidad. Esa es una definición básica de la sostenibilidad.

¿Por qué los países incluyen en sus políticas ambientales prácticas de sostenibilidad? Muchas naciones han sellado innumerables acuerdos con el propósito de reducir la contaminación en la Tierra. En base a esto, desarrollar ideas y acciones sostenibles ayuda en el accionar del presente sin descuidar el futuro.

¿Solo con el medio ambiente? Pues no, ya que la sostenibilidad está incluida en la mayoría de los rubros. Referirse a este concepto, por ejemplo en la industria textil es más conocido, con procesos de fabricación que contaminan y con prácticas innovadoras que se meten para reducir la amenaza.

O en el mundo de la arquitectura, donde el armado y diseño de estructuras es una de las más preocupantes por los altos niveles de emisiones de CO2., uno de los gases más desafiantes en el mundo. La tendencia en la construcción marca un cambio de paradigma, con edificios más sustentables, con más verde y recursos reciclables.

La economía circular es un gran ejemplo en la vida cotidiana de la sostenibilidad Este tipo de economía representa la forma de reutilizar y reciclar productos, con el fin de que tengan un nuevo valor y no acrecentar otra industria de fabricación, que conlleva la contaminación.

En este mundo de la arquitectura, uno de los recursos más utilizados es el acero, que es la fusión entre carbono y hierro, que simplifica a lo metal. La buena noticia para el medio ambiente es que este producto es de los más sostenibles en el mundo por su alto poder de reciclado.

A continuación, en este artículo veremos la sostenibilidad del acero en el mundo de la construcción y el ejemplo de práctica con el Aeropuerto de Mallorca.

Acero sostenible en el mundo de la construcción

Lo primero que hay que saber es que el nivel de reciclado del acero alcanza la excelencia, con el 100% de un producto que puede volver a utilizarse tras sus composiciones fáciles de separar. Por ende, suele denominarse como un producto multi ciclo ya que puede cumplir varios procesos de fabricación en industrias.

Cabe destacar que el acero es parte de la mayoría de los procesos de fabricación, desde industrias con sus maquinarias y en miles de rubros y campos prácticos. El objetivo de este reciclado, además del mencionado en conservar al medio ambiente, es que no se desperdicien los componentes valiosos que conlleva el acero.

¿Qué genera los desechos de los recursos? Mayores pérdidas de productos altamente valiosos y ciclos de fabricaciones que no frenan ante el sobreexceso de los mismos. Este es uno de los desafíos más importantes en las industrias y su fomentación es vital en las empresas. Agua y energía, de los conceptos que más se ahorran en estos procesos.

Y por último, y no menos importante, el mundo de la construcción, al igual que los medios de transporte, emiten varias toneladas de CO2 al año, lo que no da respiro al medio ambiente. Al cosechar un acero que se recicla y renueva constantemente, es una práctica sostenible que alivia a todas las industrias.

El caso del Aeropuerto de Mallorca

Dos empresas españolas han considerado remodelar el Aeropuerto de Mallorca, una ciudad de España, con acero reciclado. Entre los datos y análisis que brindó la compañía, se estima que la utilización del producto sostenible reduce 1900 toneladas de CO2.

Sin embargo, para obtener el acero de bajas emisiones, el mismo debe pasar por un proceso donde su elaboración contenga energías renovables, que se extraen de la naturaleza con el objetivo de ahorrar nueva producción. En total, el proyecto español conlleva un ahorro del 40% de la contaminación.

Estos procesos son la muestra perfecta de que las cosas pueden lograrse con compromiso, trabajo, y sobre todo una práctica sostenible que debe fomentarse. Accionar en el presente también representa una manera de cuidar el futuro, con casos a la vista, que incluyen reciclado, nuevos valores de recursos y ahorros en energía y agua, vitales en el medio ambiente.

Conclusión

El acero, uno de los recursos más predominantes en la construcción, tiene la particularidad que es el más sostenible por su alto nivel de reciclado. Incluye componentes valiosos en su estructura y es uno de los más utilizados. Con los multi ciclos que cumplen, reduce varias toneladas de CO2.