July 11, 2026
“Salvar la biodiversidad del planeta requiere un cambio transformador urgente” Martín Prieto Greenpeace

Así lo afirman los científicos más destacados del mundo , quienes además, resaltan que este cambio transformador debe partir de un nuevo modo de relacionarse de las personas con el mundo natural. Hoy Greenpeace te invita a profundizar en esta problemática vital para la humanidad.

Esa advertencia lanzada al mundo por la comunidad científica, es la columna vertebral del «Informe sobre el cambio transformador», un estudio de carácter evaluativo publicado recientemente y aprobado por el plenario de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), compuesto por los 147 gobiernos miembros.

El informe, un trabajo de investigación exhaustiva elaborado durante tres años por más de 100 destacados expertos de 42 naciones, delinea de modo esquemático el cambio transformador que es necesario que el mundo realice – y de modo urgente-, para salvaguardar la biodiversidad, el pilar y base donde se asienta la vida de todos los seres vivos del planeta. Estos cambios fundamentales que deben realizarse, abarcan un abanico de ítems que incluyen a todo el sistema de visiones, estructuras y prácticas que hoy definen la vida de los hombres.

Ese cambio, afirman los expertos, debe realizarse de modo urgente » porque se está cerrando de modo veloz la ventana de oportunidad para frenar y revertir la pérdida creciente de biodiversidad. Situación que se debe impedir con vigor dado que es la ventana para que se desencadene un declive irreversible y el colapso de las funciones clave de cada uno de los ecosistemas terrestres”, destacó la catedrática Karen O’Brien (EE. UU/Noruega.), y copresidenta de la evaluación.

Un planeta con sus ecosistemas al límite

La coautora del informe publicado por IPBES agregó además que «según se avizora en las tendencias actuales, el riesgo de que en los ecosistemas tengan lugar varios puntos de inflexión biofísicos irreversibles, tal como la extinción de la selva amazónica, la desaparición de los arrecifes de coral de baja altitud y la pérdida de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida en su zona occidenta, es una realidad que pondrá en serio riesgo la vida en el planeta», alertó O’Brien.

A juicio de los científicos, demorar las acciones para frenar y revertir la pérdida -masiva- de biodiversidad en el planeta, aunque solo sea por el lapso de una década, costará más adelante «el doble que actuar ahora». Según estimaciones recientes que son claramente detalladas en el informe, recorrer la senda del cuidado y protección de la biodiversidad, abre al mundo también nuevas fuentes de desarrollo económico. En cifras, esto equivaldría a una suma de alrededor de 10 billones de dólares en valor de nuevas oportunidades para amplios sectores empresariales y unos 400 millones de puestos de trabajo en el mundo de aquí hasta 2030.

Una conclusión por demás interesante del estudio del IPBES es donde para los científicos se esconde el meollo de esta situación. Según sus apreciaciones las causas sociales profundas que están causando la pérdida de biodiversidad y que pueden poner en jaque al planeta , tienen como fuente la desconexión de los seres humanos con su entorno natural,la sed de dominación del hombre sobre la naturaleza y las personas, la creciente concentración -muy desigual- de riqueza, poder , y la priorización de la obtención de réditos económicos individuales en el corto plazo. 

Hacia un camino posible de salida 

El informe propone como respuesta a esta debacle, cuatro principios como directriz del cambio transformador en las sociedades : la equidad y la justicia;el pluralismo y la inclusión; las relaciones respetuosas y recíprocas entre las personas y el medio natural ; y el aprendizaje y la acción adaptativos.

Asimismo, la IPBES identifica otros desafíos clave a nivel social como son las desigualdades políticas y económicas; las formas de consumo y producción insostenibles;las instituciones inadaptadas a los retos ambientales y las políticas inadecuadas , así como el acceso limitado a las nuevas tecnologías limpias.

El informe resalta particularmente, varias estrategias vitales para dar impulso a un «un verdadero cambio transformador y deliberado en pos del equilibrio y la sostenibilidad mundial». Entre ellas, se destaca la que busca «impulsar un cambio que logre integrar la biodiversidad en aquellos sectores con más responsabilidad del declive del medio ambiente», como la ganadería , la agricultura y la pesca; la silvicultura, la minería , los combustibles fósiles y por último las infraestructuras y el desarrollo urbano.