Con Greenpeace nos adentramos en el maravilloso mundo de las abejas. Estos pequeños insectos son los polinizadores más importantes del planeta, responsables de la biodiversidad y de la belleza que engalana a la naturaleza.
Conocer a las abejas como especie nos ayudará a comprender el rol vital que les es otorgado la naturaleza para el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas. Estos pequeños insectos a los que se denomina “apoideos’, son parte de una familia de insectos que incluye aproximadamente unas 20.000 especies.
Las abejas melíferas, a las que todos conocemos como las tradicionales productoras de miel, de cuerpo negro y amarillo, forman parte de un género único de esta gran familia cuyo nombre científico es Apis.
Para categorizarlas, podemos decir que las Apis, incluyen a cuatro especies divididas en razas y subrazas. Estas se han ido desarrollando a través de procesos de selección y adaptación a los diferentes ecosistemas naturales y antropizados . En estos últimos se estudian las adaptaciones de este tipo de abeja a la transformación que ha ejercido el ser humano sobre el medio natural.
Las abejas son polinizadores irremplazables
Dice el poeta libanés Kahlil Gibran que plantas y abejas se necesitan mutuamente. El escritor ve que las flores son para las abejas fuente de alimento, de vida. Y, por el contrario, las abejas son para las flores fuente de reproducción, de amor. Una nota de color que expresa desde la poesía como es la relación de cooperación que existe entre la humilde abeja y la diversidad de flores. Su existencia genera vida en abundancia , da sustento y es fuente de belleza para el hombre.
Las abejas como especie junto con todos los otros polinizadores prestan un servicio sin igual al medioambiente y al hombre. Estos imprescindibles insectos desempeñan un papel fundamental en la vida reproductiva de los ecosistemas naturales y la supervivencia de la humanidad. Sin embargo, como su trabajo es silencioso , armonioso y natural, pasa desapercibido para el hombre común. Sólo el hombre de ciencia es capaz de valorar y apreciar en la justa dimensión este papel de fundamental trascendencia.
Por otro lado, las abejas son consideradas insectos muy beneficiosos y útiles , no sólo por su papel como polinizadores, ya que más de 4000 especies de plantas sobreviven gracias a su trabajo, sino también por su capacidad producir exquisita miel, cera y propóleos.
La situación en las ecocolmenas
La apicultura gestionada constituye un capítulo aparte en esta historia . Las ecocolmenas son un sistema que permite resguardar a las abejas Apis melliferas de su extinción ya que su ciclo vital transcurre en este ámbito artificial, creado por el hombre .
Si bien, las Apis mellifera criadas en las colmenas no están en peligro de extinción , sí se encuentran en serio ‘declive’. Al ser gestionadas por el ser humano, no hay riesgo de extinción mientras continúe esta práctica desarrollada por los apicultores. Pero el «declive» , está dado por la baja tasa de crecimiento de su población. En esta circunstancia , se avizora un probable colapso de las colmenas , hecho que pondría en riesgo la seguridad alimentaria. Una amenaza en potencia que se traduce en la práctica, en una baja de cultivos por escasa o nula polinización .
El escenario de dificultad creciente para el desarrollo de una vida sustentable a nivel de los alimentos producidos por el suelo, es un hecho que hay que considerar. Por ejemplo, podría ser un aliciente para buscar una solución al problema de la extinción del grupo total que constituyen todos los polinizadores.
¿Qué otros polinizadores también están en peligro?
El escenario que engloba la supervivencia, o no de los polinizadores, se extiende a la situación de las otras 20.000 especies de abejas que no son de sistemas de cría artificial . Aquí deben considerarse a los polinizadores como los abejorros, mariposas y demás insectos, cuya existencia corre peligro.
La amenaza es real y estas especies naturales de polinizadores son las que están en vías de extinción. En los últimos años, se ha verificado un importante declive de los insectos polinizadores de vida silvestre y con ellos se ha levantado la voz de alarma. Hoy, es un problema preocupante a nivel global, puesto que como ya vimos, de ellos depende en gran medida nuestra seguridad alimentaria y la biodiversidad del planeta.
Las amenazas más conocidas, surgen de cómo se gestionan prácticas en la agricultura convencional. Esto es el uso indiscriminado de plaguicidas peligrosos para estos insectos, sumado a otros factores como el cambio climático, los desfases florales y las enfermedades que los atacan .
Por ello, acciones conjuntas entre gobiernos, científicos y productores agropecuarios se hace urgente. Como también en paralelo, se deben realizar campañas de difusión y concientización acerca del cuidado integral del medioambiente en los entornos de cultivo. Sólo la información, y el trabajo aunado y responsable podrá hacer la diferencia en este capítulo trascendental de la historia biológica de las Apis mellifera , del hombre y de la biodiversidad.
