July 11, 2026
Martin Prieto Greenpeace

El yaguareté, una especie fascinante que se encuentra en peligro de extinción.

Greenpeace contribuye a difundir los más recientes estudios científicos realizados en el país ,en relación a la conservación del yaguareté. Un felino asombroso, cuya existencia en el largo plazo, a pesar de los grandes esfuerzos realizados, aún no está garantizada. 

El yaguareté o pantera onca constituye una de las especies de felinos más fascinantes que habitan en el mundo. Desde hace décadas, por múltiples causas, se encuentran en peligro de extinción y la lucha por su conservación ha sido motivo de la elaboración de leyes y estrategias concretas para su conservación en varios países, entre ellos, Argentina.

Los científicos han estudiado que la preservación del yaguareté implica la conservación de la rica biodiversidad de las áreas en las que este ejemplar habita en la actualidad. Se cree que, a pesar de que su conservación está impulsada por una ley nacional en la Argentina, los yaguaretés que aún subsisten en América del Sur, se encuentran en estado de permanente amenaza.

Entre las áreas más afectadas ,se encuentran las zonas selváticas de Misiones y las áreas linderas con Brasil. Aquí hoy, se ubican las poblaciones más numerosas de yaguaretés y es dónde por la inaccesibilidad que plantea la frontera selvática tienen más chances de sobrevivir en el largo plazo.

Conservar el yaguareté es conservar su hábitat natural.

La presencia del yaguareté en la Selva Paranaense ( Bosque Atlántico del Alto Paraná ) está asociada fundamentalmente con los hábitats naturales conformados por los grandes fragmentos de bosque nativo y las áreas protegidas del NE argentino. Un vasto ‘Corredor Verde’ en el norte del país que constituye una zona adecuada para la vida de una población de yaguaretés. En esta región, el área circundante al hábitat del yaguareté, no es propicia para el desarrollo de la agricultura ni de la pastura para el ganado. Por ello, se presenta tranquila y libre del principal depredador del yaguareté: el hombre .

Este ‘Corredor Verde’ , compuesto por una extensión de alrededor de 9.000 km 2 , en la actualidad, se está viendo seriamente afectado por una fragmentación del territorio. En esta división, la población de yaguaretés se cree , quedará separada en dos o tres comunidades más pequeñas si esta iniciativa sigue su curso tal cual se ha planteado hasta hoy.

En esta zona concurren unas dinámicas propicias de fuentes alimenticias y sumideros, que posibilitan un crecimiento poblacional muy alentador (Parque Nacional Iguazú de Argentina y sus alrededores), y también ,se encuentra cercana otra área de extensión mucho mayor, en la que es visible un crecimiento de orden negativo. Esta zona, que presenta buenas condiciones de hábitat a nivel de paisaje y frondosa selva, está fuertemente amenazada por la acción del hombre. El yaguareté sin embargo, ajeno a este peligro, migra hacia allí con fluído curso atraído por la selva y sus presas.

Hacia un estudio en profundidad de los hábitats naturales del yaguareté 

El primer estudio científico realizado en base al uso del hábitat (Corredor Verde) y a la dieta de los yaguaretés , fue realizado por un investigador de nombre Crawshaw (1995) en los Parques Nacionales do Iguaçu (Brasil) e Iguazú (Argentina). Dentro de las conclusiones de su informe ,Crawshaw calculó que la densidad poblacional de los yaguaretés promediaba los 3,7 yaguaretés adultos cada 100 km2. En base a esta conclusión, se realizó una estimación de la viabilidad poblacional de los jaguares del ‘Corredor Verde’, en dónde se pudo establecer que , en el largo plazo, las poblaciones que lo habitan en la actualidad, tienen grandes chances de supervivencia. 

Pero, según otros científicos, algunos de los parámetros empleados por Crawshaw en su análisis, fueron poco científicos y muy optimistas. Investigaciones de años posteriores hechas con ‘cámaras trampa’ en varios trayectos del ‘Corredor Verde’ de Misiones (entre 2003 y 2006) mostraron datos muy diferentes y desalentadores. Los valores de la densidad poblacional del yaguareté en esta área mostraron índices de densidad de entre 0,2 y 1,74 individuos adultos cada 100 km2 .

Estos nuevos datos pusieron en evidencia que el Plan Nacional de Conservación del Monumento Natural Yaguareté estaba fracasando. Los números de la población mostraron un sensible declive entre 1995 y 2002 , y en el año 2006, la población se estimaba entre 25 y 53 individuos. Gracias a medidas tomadas a tiempo, evaluaciones poblacionales posteriores( 2008 y 2014) dejaron ver un leve aumento, llevando en la actualidad a un cálculo estimado de entre 51 y 85 individuos.

Algunas conclusiones posibles 

Este último estudio pudo establecer algunas conclusiones que resultaron acertadas. Por ejemplo, identificó a la caza como la amenaza número 1 para el yaguareté en la actualidad. Se pudo conocer que en la zona del ‘Corredor Verde’ el yaguareté es eliminado producto de una respuesta de defensa frente a su acción depredadora del ganado. Luego, también se dan los casos en que muere producto de la caza deportiva, de esparcimiento o por temor a su merodeo cerca de las zonas de viviendas.

Las distintas causas de mortalidad fueron variando a lo largo de los períodos observados. Por ejemplo, entre 1995 y 2002, en su mayoría, los yaguaretés resultaron muertos por humanos, producto de situaciones de amenaza con el ganado doméstico.Entre los años 2003 y 2009 la mayor parte de los animales fueron muertos por cazadores que buscaban activamente a otros animales como presa y en esa acción fueron interceptados por error los yaguaretés. 

En la actualidad, los investigadores deben sumar mayores y más acertados métodos de investigación y estudio, pero ocurre que los yaguaretés , habitan en zonas selváticas de difícil acceso, con lo cual, sólo es posible su estudio cuando se aproximan a rangos más cercanos a áreas en dónde la gestión humana ya ha intervenido y de la cual, es más factible que el yaguareté huya intuyendo su presencia hostil.