julio 11, 2026
El lobo de Semién, el agente propiciador de la biodiversidad en el desierto etíope.

Un equipo de Investigación de la Universidad de Oxford ha documentado por primera vez en la historia,a un gran carnívoro alimentándose del néctar de flores silvestres. Este hecho da a la ciencia la pauta de que los lobos podrían cumplir un importante rol como polinizadores en la naturaleza. 

La jornada laboral del abejorro se inicia apenas despunta el primer rayo de sol . Este insecto de aspecto rubicundo y peludo se lanza a volar con las primeras luces del  amanecer y puede mantenerse vigoroso y activo durante todo el día.  Así,  gasta sus horas recolectando néctar de flor en flor hasta que llega la noche. En su vuelo,  enfocado en obtener el preciado néctar , los pelillos de sus pequeñas patas se recubren de polen que llevan de flor en flor,  convirtiéndose en este impulso vital, en  instrumentos clave para la reproducción de muchas especies . Sin embargo, este proceso casi imperceptible para el ojo humano no siempre sucede a tan pequeña escala y algunos animales,  sorprendentemente más grandes que una abejorro, son también  grandes aliados en la polinización de las especies.

Algunas de las más escarpadas montañas de Bale en Etiopía, África , superan los 3.000 metros de altitud. Allí, en medio de un paisaje inhóspito y extremo, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford ha logrado un hito para la ciencia. Por primera vez en la historia, han podido registrar una relación al momento desconocida  :  la del lobo etíope y una planta conocida como Kniphofia foliosa, ambas especies nativas emblema de esta porción de cordillera etíope. 

Cuando  Kniphobia  filosa  florece, y su penacho altivo y amarillo abre como fruta madura,  las manadas de lobos acuden a lamer su precioso néctar, cargando sus hocicos y bigotes de polen. Lo hacen durante largas horas y pueden visitar en un mismo día decenas de flores cada vez. ¿Significa este dato que la ciencia ha podido documentar  que este lobo etíope, conocido también chacal del Semién, podría ser un polinizador más?

El azúcar que oculta el desierto

El lobo etíope o lobo de Semién es un carnívoro que encuentra en los pequeños animales de su entorno,  tal como los  roedores, su principal fuente de alimento. Sin embargo, en las praderas de la alta montaña -su hábitat natural- el clima semidesértico se presenta difícil durante buena parte del año. Allí, las fuentes nutricias escasean y de forma severa. «Los lobos de Semién  lamen el néctar jugoso de las flores de Kniphofia foliosa porque al paladar, sabe dulce  y además, les brinda un  pequeño aporte de energía», detalla la Dra Sandra Lai, investigadora del Dpto de conservación de la vida salvaje en la Universidad de Oxford, Inglaterra

La Dra Lai es la autora principal de la investigación publicada recientemente, y que detalla por primera vez en la historia el comportamiento de los chacales del Semién. El paper recoge las conclusiones principales de los científicos de Oxford luego de estudiar de cerca a seis ejemplares de lobos de Semién de tres manadas distintas entre los meses de  mayo y junio de 2023. Las fotografías y los videos  de esos días, captan con claridad cómo los lobos de Semién pasan tiempo abocados a la tarea de  lamer el néctar de la flor de la Kniphobia  filosa y cómo su hocico,  queda recubierto de este polen pegajoso. En una sola excursión por el desierto y su vegetación florecida, los científicos descubrieron que  algunos individuos podían visitar más de 30 flores .

«Los lobos de Semién suelen pasearse  de flor en flor en busca de su néctar por lo que existe una alta posibilidad de que en este proceso  transfieran las partículas de polen entre ellas. Lo cierto es que, aún no podemos afirmar con un 100% de precisión o certeza de que estos individuos sean polinizadores» , señala Lai y agrega :  «Las flores de Kniphofia foliosa son una maravilla de la naturaleza : largas y tubulares, y se alzan con su penacho amarillo en una explosión de color. Cuando alcanzan su madurez, sus estilos se asoman por fuera de la flor,y permiten  que pueda ser polinizada sin que el agente polinizador (lobo o insecto) tenga que entrar en la flor tubular. Por ello,  la polinización por parte de un lobo de Siemén  es altamente posible. Sin embargo, su papel real como agentes polinizadores efectivos  depende de un factor clave y es  de su capacidad concreta  para pasar con éxito  el polen a otras flores y luego,  depende de la fructificación, puntos que todavía nuestro equipo de investigación no ha podido documentar»,cerró la experta