Una investigación internacional llevada a cabo en los parques eólicos de Cádiz (España) advierte del grave impacto de los aerogeneradores en estos animales fundamentales para el equilibrio del ecosistema.

Un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD) y el centro de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español, advierte acerca del impacto “devastador” de los parques eólicos sobre los murciélagos en la ciudad de Cádiz y, posiblemente, en otras muchas áreas y localidades de España.
La gran mortandad de murciélagos, se cree que aproximadamente un millón al año, despertó un alerta entre los especialistas en conservación de la biodiversidad.
Por ello, se puso en marcha un plan que se considera modélico en España y es de carácter intensivo para un estudio de la situación y evaluar los potenciales efectos en la especie en el corto y mediano plazo.
Los datos de este plan de monitoreo dieron cuenta de 237 cadáveres de murciélagos encontrados durante el periodo del estudio, pertenecientes a, al menos, 15 especies diferentes de 20 que se pueden encontrar en Cádiz.
El trabajo de campo en los parques eólicos
Para obtener la tasa real -o la más ajustada posible- de mortalidad, los científicos llevaron a cabo un experimento innovador que consistió en colocar más de un centenar de cadáveres de murciélagos en nueve plantas de parques eólicos para utilizarlos como cebo y así evaluar la eficiencia de búsqueda por parte de los vigilantes y el tiempo de permanencia de cadáveres en el campo de estudio.
Aunque los aerogeneradores fueron revisados diariamente , los observadores sólo pudieron encontrar el 17% de los cuerpos que contenían. Además, las búsquedas de cadáveres se limitaron a las zonas limpias (andenes y pistas), que en promedio representan menos del 15% del área potencial de búsqueda. Teniendo en cuenta este sesgo de detección, los investigadores estimaron una tasa de mortalidad promedio de 41 murciélagos por año por turbina en el área de estudio.
Estos resultados suponen que en 2021 murieron entre 33.000 y 37.000 murciélagos en los parques eólicos de Cádiz. Del mismo modo, el estudio muestra que algunas de las áreas de planificación han registrado las tasas de mortalidad de parques eólicos más altas del mundo hasta la fecha.
Problemas con la tasa de recuperación de la especie
“La tasa de natalidad de los murciélagos es extremadamente baja, apenas de una cría (a veces, con suerte, dos) por hembra en el lapso de un año”, explica Sonia Sánchez, líder del estudio de campo . “La información obtenida puso en evidencia la gravedad de la situación , a la que se puede considerar como “ en extremo devastadora” para todas las especies de murciélagos de la región.. En el caso de los parques eólicos de Cádiz, las especies que se ven más afectadas son las sedentarias. Pero en otras regiones del mundo, como ser en América del Norte o Europa, se ven afectados en mayor proporción los murciélagos migradores” indicó la investigadora
Una primera conclusión realizada a partir de este estudio de campo, es que los programas actuales de vigilancia ambiental no están resultando del todo eficientes para la búsqueda de murciélagos y- probablemente tampoco de pequeñas aves- , ya que se centran en aves planeadoras de gran tamaño y por ello enmascaran tasas de mortalidad muy altas.
Los autores del estudio llamaron a la urgente implementación de nuevos métodos de monitoreo ambiental, más adecuados para animales pequeños como los murciélagos, así como también estudios más profundos para evaluar la eficiencia de búsqueda real de animales muertos, dentro de los programas y protocolos de vigilancia ambiental vigentes.
Una segunda y no menos importante conclusión a la que arribaron los investigadores, es acerca de la adopción urgente medidas preventivas para salvaguardar a los murciélagos , frente al desarrollo de este tipo de energías renovables.
Paradoja :cuando las energías renovables perjudican a la biodiversidad
En este sentido, Sánchez reconoce la importancia de la energía eólica como fuente de energía renovable para combatir el cambio climático, pero también reclama la necesidad de equilibrar la producción energética con la protección de la biodiversidad.
“Las medidas básicas de protección o correctivas, son sencillas, como por ejemplo, el apagado temporal de las turbinas de los aerogeneradores durante los períodos -que se conocen- de alta circulación de murciélagos. Esta simple medida es de gran importancia para reducir el impacto negativo sobre todas las especies de murciélagos y a la vez, lograr la tan necesaria ‘energía verde .Está demostrado que esta medida contribuirá en gran medida a reducir la gran mortandad ”, concluyó la investigadora
