La sequía extrema de julio dejó huellas profundas en el suelo argentino, aumentando el riesgo de incendios forestales.
El contexto de la crisis climática en general no alienta la situación global. No solo en Argentina, como corresponde al artículo, sucedieron cosas atípicas sino que hace muchos meses, ecosistemas de todo tipo sufren alteraciones que nunca antes habían ocurrido, con las especies y seres vivos como protagonistas que más lo sufren.
Pero, ¿qué es el cambio climático? Este concepto se escucha muchas veces y refiere a las variaciones de temperatura y patrones climáticos que existen en el presente debido a las modificaciones que sufre la naturaleza. La actividad humana es la máxima responsable de estos cambios que, de forma indirecta, incentiva el calentamiento global.
A la hora de hablar de la crisis climática, muchos conceptos se relacionan y por eso es acorde mencionar el calentamiento global, no como algo positivo sino el aumento de temperatura que recibe la atmósfera antes los gases de efecto invernadero que quedan atrapados y contaminan el medio ambiente.
Todas estas palabras no incentivan al medio ambiente. Las especies cada vez más ven el deterioro en sus hábitats, la contaminación no cesa y los países buscan todas las alternativas posibles para superar la situación. Y uno de los territorios que vivió en carne propia los efectos del cambio climático es Argentina, precisamente a mitad del 2024.
Cada vez que culmina un mes, organizaciones hacen un recuento y analizan las variaciones de la temperatura en los meses de cada país. En este caso, julio fue un mes atípico para el país, con olas de invierno, de calor pero sobre todo una sequía que lamentablemente aumenta las probabilidades de incendios.
La falta de precipitaciones, la biodiversidad que se debilita, especialmente su vegetación y una superficie seca y sin agua aumenta las chances de incendios, una amenaza más que preocupante para el país, ya que en los últimos meses ocurrieron muchos.
A continuación, en este artículo de biodiversidad, veremos lo que sucedió en julio en Argentina con respecto al cambio climático y las chances reales de incendios ante las sequías.

¿Qué pasó en julio con el cambio climático?
Los factores del cambio climático se reflejaron a la perfección, con olas polares que alcanzaron los grados bajo cero y días después, una temperatura primavera en el centro del país que rondó entre los 20 y 25°. Argentina ha experimentado los patrones climáticos, aunque la tendencia es la misma y es que el país está seco.
Las sequías se relacionan con la falta de lluvias, cosa que en julio se vivió en carne propia y afecta al suelo como al trabajo en el campo y sus cultivos. Cuando hay sequía, lo que sucede también es que la vegetación se debilita y puede morir ante la falta de agua. Se estima que este mes de mitad de año entrará entre los más secos durante los últimos 60 años.
Los especialistas explicaron el contexto de forma tal que es normal que el centro del país presente olas polares, y en el medio se pueda colar una corriente cálida, suceso que ocurrió el año pasado. Lo que no es tan típico es la mínima que alcanzó los 20°.
Varios especialistas que trabajan de forma cotidiana en el campo y conocen a la perfección los cultivos y el suelo, estiman que en los últimos 60 años, solo hubo cuatro veces en las que julio no superó el número de milímetros de agua. 2024 no será le excepción y terminó muy debajo de lo estimado, dando a entender el avance de la sequía.
Chances de incendios
Para explicar, ¿por qué las sequías incentivan los incendios? Una superficie seca, sin lluvias durante mucho tiempo, es un riesgo para el ecosistema, con la chances de que ocurran los incendios, que se alimentan de estas zonas. Esto es sumado a las corrientes de aire, donde se propaga el fuego y la llama aumenta su calor.
Incluso, como mencionamos, la falta de vegetación hace que se propague aún más el incendio forestal, que arrasa con todo el ecosistema y altera el medio ambiente, sumado a los gases contaminantes que restan el aire. Por ende, Argentina durante la mitad de su año, estuvo en constante amenaza por la propagación de incendios forestales.
Conclusión
Es inevitable que los efectos del cambio climático sigan apareciendo. Argentina los experimentó en los meses de la mitad de año, con variantes de la temperatura, con olas de frío y de calor en invierno y una sequía que agrava la situación.
Los incendios forestales aparecen cuando la sequía es permanente, con escasez de precipitaciones y con una vegetación que se debilita notoriamente.
