agosto 25, 2026
Reforestación en la Patagonia Argentina

La reforestación en la Patagonia tiene impactos inesperados en el ecosistema. Conoce los resultados de los estudios realizados por científicos sobre la introducción de árboles no nativos.

Estudios recientes realizados en zonas boscosas reforestadas de la Patagonia Argentina, arrojaron que la introducción de árboles no nativos de esos ecosistemas tiene a veces, consecuencias no deseadas.Las especies de árboles que van a ser introducidos en cada región deben ser evaluadas para no perjudicar de manera global a estos ecosistemas.

Uno de los muchos servicios ambientales que nos brindan los árboles es la absorción de dióxido de carbono de la atmósfera. Y, dado que el calentamiento global causado por las emisiones excesivas de gases de efecto invernadero es resultado de la actividad humana, plantar árboles parece la estrategia perfecta a primera vista

El razonamiento común frente a esta situación indica que si hay más árboles , habrá más absorción de dióxido de carbono y con ello , menor calentamiento de la atmósfera. Sin embargo, como evidencia un estudio reciente de un caso emblemático ocurrido en la Patagonia argentina, la ecuación no siempre resulta conveniente ni exitosa. Los científicos han descubierto que la forestación puede traer beneficios, pero también, puede originar consecuencias no del todo deseadas, o no deseadas en absoluto . 

La autora principal del estudio, Amy Austin, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Universidad de Buenos Aires, y la bióloga y científica agrícola Adelia González Arzac, analizaron áreas que fueron reforestadas en la Patagonia argentina con una especie de pino nativo del oeste de los Estados Unidos 

 El riesgo de introducir especies foráneas

En este caso puntual se habían plantado en la Patagonia , casi 70.000 hectáreas de bosque con una especie de pino foránea. La investigación reveló un resultado único: no había más hormigas en el área cubierta por el bosque de pino ponderosa,la especie importada de Estados Unidos. “No quiero afirmar de modo contundente que la reforestación sea algo positivo o negativo, pero el mensaje fundamental es que al realizar este tipo de acciones, si uno se enfoca solo en la cantidad de carbono que es capturado por estos ecosistemas, uno pierde la perspectiva de los efectos secundarios igualmente trascendentes”, explicó Austin “Si la idea inicial es sembrar un bosque para tal fin , esta entonces es una estrategia que debe implementarse con cuidado” agregó la científica.

Las hojas de pino no se descomponen fácilmente en el suelo. El pino ponderosa es una especie muy plástica y de rápido crecimiento. En un área distante pocos kilómetros de San Martín de los Andes en la provincia de Neuquén, en el sur de Argentina- se plantó esta especie de pino conocida tanto en zonas secas como húmedas. Y, la alerta por la falta de hormigas en el área dio motivo a la Dra Austin y su equipo, al estudio de los efectos negativos en el largo plazo derivados de introducir especies no nativas en los ecosistemas . 

“Hemos constatado que plantar especies exógenas o exóticas puede afectar en gran medida todos los aspectos elementales del funcionamiento de los ecosistemas”, explicó la científica.. «Hemos visto cambios muy radicales en el crecimiento de plantas nativas, cambios en la abundancia de la fauna del suelo, en las cadenas alimenticias y en los fenómenos como la descomposición y el ciclo del carbono, aún no sabemos cuáles serán las consecuencias de estos cambios», agregó. 

 Una tierra sin hormigas

El impacto más fuerte se sintió en áreas que antes no estaban forestadas. «En las áreas secas donde las estepas fueron reemplazadas por bosques, encontramos que las comunidades de insectos del suelo se empobrecieron en gran manera». «La presencia de estos organismos en las áreas de bosques ha disminuido de modo dramático, y algunos otros grupos, como las hormigas, y los artrópodos depredadores han menguado hasta casi desaparecer».

Esta desaparición es rara, admite Austin: “En plantaciones de bosques como esta, las hormigas exóticas suelen coexistir con las especies de hormigas nativas a pesar de que terminan invadiendo y dominando la biodiversidad nativa. Pero, aquí ocurrió todo lo contrario, y no sabemos por qué. Podría deberse a la sombra creada por los árboles o a cambios en la química del suelo. Eso es lo que estamos investigando». añadió la Dra Austin.

«Las hormigas desempeñan una función esencial dentro de los ecosistemas, como ser la influencia en la dinámica de la vegetación a través de la dispersión de semillas y el reciclaje de nutrientes . También son importantes , porque interactúan con otras poblaciones de insectos «explicó Arzac.

Una estrategia cuestionable

La Dra Austin cuestiona la estrategia de reforestación llevada adelante en la Patagonia argentina, donde los espacios naturalmente desarbolados fueron reforestados con pinos de una especie nativa de los Estados Unidos. 

“No tuvo mucho éxito como estrategia de captura de carbono, al menos en esta parte del ecosistema.. El problema con esta especie de pinos es que dejan caer muchas agujas y sus hojas secas contienen muchos compuestos que no les gustan a los organismos del suelo. Por lo tanto, las hojas tardan mucho en descomponerse y en adherirse al suelo.Estos cambios producen grandes alteraciones como ocurrió en este caso de la casi desaparición de las hormigas” ratificó la Dra Austin. 

Esto significa que la reforestación con la especie equivocada , no es el mecanismo más eficiente tampoco para la captura y el almacenamiento de carbono. Por este motivo, al evaluar la estrategia desplegada en la Patagonia, Austin se dio cuenta de que a veces “los costos pueden superar a los beneficios”. Y, ciertamente, afirma con preocupación que “todavía no podemos afirmar si estos ecosistemas abundantes y ricos, pueden volver a su estado original y restaurarse».