
Greenpeace presenta un estudio en el cual prestigiosos científicos de todo el mundo han identificado 16.825 lugares de la Tierra que son clave para la biodiversidad. En estos sitios, priorizar la conservación pondría un freno a la extinción de miles de especies únicas.
Nuestro planeta, la Tierra, ha sufrido alrededor de cinco extinciones masivas en el transcurso de sus 4.500 millones de años . En cada uno de estos dramáticos episodios una parte muy importante de su biodiversidad encontró su final. En la actualidad, los científicos más destacados del mundo advierten con pesar y con pruebas fehacientes, que podríamos estar al borde de una sexta extinción masiva. Lo más triste de este vaticinio es que esta vez, no sería provocada por cataclismos naturales sino que se desataría como consecuencia de la acción humana.
Una sexta extinción masiva sería motivada por el cambio climático, la degradación de los hábitats, la sobreexplotación de recursos y la contaminación . Sin embargo, los científicos afirman que aún queda una ventana de tiempo que se calcula en una década para lograr revertir esta situación, según ha publicado en la revista Frontiers in Science la destacada coalición de ecologistas y conservacionistas.
Cómo evitar hoy , una nueva pérdida masiva de especies.
Al momento presente, cuando la humanidad se encuentra en el filo de una nueva extinción masiva, los investigadores han procurado identificar áreas clave del planeta que deben resguardarse para salvar a gran parte de las especies en peligro de extinción. En total son alrededor de 16.825 sitios geográficos clave que representan un 1,22 por ciento de la superficie terrestre cuya protección pondría freno a la “sexta gran extinción”, según afirman los científicos.
«La mayoría de las especies que alberga la Tierra son raras, esto quiere decir que estas especies poseen rangos muy estrechos o se encuentran en densidades muy reducidas, o ambas cosas», explicó el Dr. Eric Dinerstein, autor del estudio y experto en biodiversidad de la ONG RESOLVE.
“Por otro lado, en nuestro estudio vimos que la rareza del planeta está muy concentrada. Por ello, enfocándonos en esta rareza que posee la biodiversidad, descubrimos que sólo conservando puntos clave donde está presente y que corresponden al 1,2% de la superficie de la Tierra, podemos evitar la sexta gran extinción de especies del planeta” añadió el Dr Dinerstein
¿Cuáles son los imperativos de conservación?
El artículo, escrito por representantes de 20 organizaciones, muestra que preservar estas 16,825 áreas estratégicas es como crear un arca de Noé natural para la vida silvestre de nuestro planeta, asegurando con ello, su supervivencia para las generaciones futuras.
Para conocer este dato vital, los investigadores utilizaron seis capas de datos en relación a la biodiversidad global para mapear toda la superficie del planeta. Al fusionar estas capas con mapas de zonas que actualmente están protegidas, lograron identificar con gran precisión los hábitats restantes de especies raras y en serio riesgo. Esta meticulosa combinación fue la que permitió revelar estos sitios que serían los últimos refugios para la biodiversidad que es más crucial y altamente vulnerable.
«Empleamos seis conjuntos de datos de todo el globo ampliamente relevados que trazan las distribuciones de vertebrados raros y bajo amenaza (mamíferos, aves, anfibios, reptiles y plantas), y superpusimos cada una de estas distribuciones con la extensión actual de las áreas que están protegidas en el planeta para poder determinar cuánto quedaba sin protección . Luego procedimos a eliminar las zonas o áreas sin hábitat de estos polígonos que están desprotegidos usando un filtro de excelente calidad, basado en datos satelitales», dijo Dinerstein.
Las conclusiones de la investigación
Como conclusión los científicos sostienen que si se protegen de modo adecuado estos sitios clave del globo, se podrían evitar todas las extinciones proyectadas. Lo más interesante es que alrededor del 38 % de estos “imperativos de conservación” se encuentran ubicados en zonas próximas a las que ya están actualmente protegidas, lo que facilita en gran medida las gestiones para incluirlos para ser preservados.
Los científicos esperan que el preservar estas áreas sea el puntapié inicial para la protección del 30 % del planeta, lo que también será muy eficaz para la salvaguarda de otras áreas que son vitales para detener los efectos del cambio climático, tal como las selvas tropicales.
Mas información en Marin Prieto Greenpeace
