
Greenpeace presenta el segundo informe de la IPBES que ahonda en las barreras o frenos que nos impiden como humanidad, actuar con celeridad para frenar la crisis de la biodiversidad, así como también, en las estrategias que se barajan para recuperar la naturaleza.
La desconexión profunda del hombre moderno con los entornos naturales , la concentración desigual de la riqueza y el poder, sumado a la priorización de los réditos económicos individuales en el corto plazo, se traducen en una mala gestión de los recursos naturales y en un planeta agotado. Estas son las causas de fondo que subyacen en casi todas las actividades que provocan la pérdida masiva o el deterioro de la biodiversidad de nuestro planeta .
Con el propósito de revertir esta tendencia negativa el último informe IPBES , la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre la Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, especifica los cambios de fondo que como humanidad, necesitamos realizar en el modo en que observamos la naturaleza e interactuamos con ella. Esto es vital si queremos frenar y revertir la pérdida irreversible de los recursos naturales vitales, de la biodiversidad y conservar la vida en la Tierra.
El informe de IPBES precisa cinco grandes obstáculos que detienen la transformación hacia una sociedad más protectora de su biodiversidad que son los siguientes :
1- Las relaciones de dominación que se han forjado a la hora de vincularse con la naturaleza y entre las personas. Este es un sistema que hunde sus raíces en las épocas de la colonia y del que aún se evidencian sus formas a la hora de la explotación de los recursos naturales.
2- Las pautas de consumo de la sociedad actual y las formas de producción insostenibles. Esto para IPBES no solo es visible en el ámbito industrial sino en las prácticas y hábitos cotidianos de los pueblos y sociedades modernas.
3- Las limitaciones por diversas causas al acceso a las nuevas tecnologías o soluciones de energía renovable y a la completa descoordinación de los sistemas de capacitación, conocimiento e innovación.
Las estrategias posibles para revertir la pérdida de la biodiversidad
«El informe de la IPBES marca cuatro principios clave como directriz para guiar los pasos hacia un cambio transformador. Estos son: justicia, equidad, inclusión y pluralismo,relaciones basadas en el respeto recíproco entre las personas y los entornos naturales y por último, la acción y el aprendizaje adaptativos. Cualquier transformación que se encuentre apoyada sobre estos pilares,por pequeña que sea, es de gran importancia y trascendencia.
En esta dirección, el informe de la IPBES también marca cinco estrategias principales , compuestas de un conjunto de acciones que guardan el potencial que necesita el mundo para transformarse y poder conservar la biodiversidad, estas son:
1- Poder conservar, restaurar y regenerar aquellos lugares que son de valor tanto para las personas como para la naturaleza.Estas acciones deben estar dirigidas a reforzar la producción sostenible y los valores culturales.
2- Integrar la conservación y salvaguarda de la biodiversidad en aquellos sectores que poseen una mayor responsabilidad en su gestión, tanto para incidir en su recuperación como en su declive. En este campo se ubican actividades centrales como la ganadería, la pesca , la silvicultura, la minería, las infraestructuras y la extracción de combustibles fósiles.
3- Se deben poder transformar los sistemas económicos en favor de la equidad y del cuidado de la naturaleza .
4- Se deben transformar de base los sistemas actuales de gobernanza para que estos sean más inclusivos, responsables y sobre todo flexibles . Y además, puedan integrar la problemática de la biodiversidad en todas las políticas clave y de modo particular, en el momento de tomar decisiones de trascendencia.
5- Se debe proceder a la transformación de los valores actuales de la sociedad basados en el consumo y descarte, para que se reconozca la profunda conexión que existe entre todos las personas y la naturaleza .
Para avanzar con paso firme en la concreción de estas estrategias, no solo contar con la ciencia es clave, sino también con el cúmulo de conocimientos de las comunidades indígenas y pueblos locales. «La diversidad y complejidad de las sociedades, sus economías, las culturas regionales y cada uno de los pueblos con su riqueza, implica que ninguna teoría puede brindar una comprensión cabal de cómo lograr un cambio transformador a nivel global, explican los redactores del informe. « Sin embargo, para el cuidado de la biodiversidad y para revertir su pérdida, muchos sistemas de conocimiento,sobre todo los de los pueblos originarios (indígenas y locales) , ofrecen perspectivas de acción muy interesantes y complementarias acerca de cómo promover, acelerar y transitar el cambio necesario para poder concretar un mundo más justo y sostenible».
