julio 11, 2026
Cuidar a los polinizadores: Greenpeace y una misión esencial

La lucha por generar conciencia ambiental alrededor de todo el mundo es para Greenpeace, una misión que posee diferentes aristas y tópicos que unidos, forman un hilo invisible que sostiene todo el trabajo de nuestro equipo. Hoy queremos hacer foco en resaltar la importancia que tiene para el planeta el cuidado de los polinizadores naturales, los responsables de la conservación de la biodiversidad del planeta. 

Cuidar la biodiversidad es una tarea compleja que debe en cada sitio o región del planeta, desarrollar estrategias diferentes. Sin embargo, en todos los puntos de la Tierra en los que el clima haga propicia la existencia de un polinizador natural, su cuidado y preservación debe ser allí mismo, la prioridad número 1. ¿El motivo? Los polinizadores naturales son los que hacen posible que la vida florezca en el planeta. 

Hoy Greenpeace te invita a conocer más acerca del fascinante universo de los polinizadores naturales donde insectos y mamíferos ,cumplen un rol esencial en el desarrollo y la conservación de la biodiversidad planetaria. ¿Pero, qué es un polinizador ?

La vida, todo lo que existe sobre el planeta, su vastedad, riqueza y abundancia vegetal, de frutos, flores y animales, todo va unido a la misión natural de los polinizadores. Ellos son los encargados de llevar vida y crear vida. Conocerlos y aprender a cuidarlos, es hoy una misión urgente, que se inicia en comprender su importancia para la conservación de la vida en el planeta. 

Un polinizador es un agente clave para la existencia de la biodiversidad

La biología explica que un polinizador es un agente natural que desempeña la función de trasladar el polen de la antera (órgano masculino de la flor) al estigma (el órgano femenino) haciendo posible que se efectúe la unión del gameto masculino en el grano de polen con el gameto femenino del óvulo, proceso que es conocido como fertilización o singamia.

La mayoría de los polinizadores, en la actualidad y alrededor de todo el mundo, se encuentran en serio peligro de extinción. Dentro de ellos, el polinizador más importante presente en las ciudades y en las zonas rurales , son las abejas. Si bien, existen muchas clases de abejas, todas, sin distinción, cumplen un rol esencial en la naturaleza. Su silenciosa labor cotidiana, se alterna entre las acciones de polinización y la producción de miel. Las pequeñas y humildes abejas son de los polinizadores más rendidores y eficientes que exiten en la naturaleza, en especial,la especie conocida como “abeja melífera o abeja doméstica”, cuyo cuerpo presenta delicadas bandas circulares en color amarillo y negro. 

Las abejas tienen patas muy velludas, especialmente diseñadas por la madre naturaleza para que el polen se adhiera en ellas con extrema facilidad . Estos pelillos además, tienen una carga electrostática que hace posible que el polen quede adherido a ellas hasta el momento de llegar a la siguiente flor sin desprenderse en el camino. 

El polen, germen de toda vida 

Existen entre las diferentes especies de abejas ,algunas que acarrean el polen mezclado con el néctar en el buche. Pero, por lo general las demás especies de abejas, poseen órganos especializados para realizar esta función. Para la recolección del preciado polen usan la escopa, un órgano muy parecido a un cepillo que tiene abundantes setas largas. En la mayoría de las especies, las escopas están ubicadas en las patas traseras pero en las abejas de la especie Megachilidae, están ubicadas en la parte ventral del abdomen.

Las abejas Melíferas, los abejorros y otras especies de la familia Apidae, disponen de órganos más especializados para realizar la polinización que las conocidas escopas. Estos órganos se llaman en lenguaje corriente “canastas de polen” (o corbículas) y se ubican en las patas posteriores.En ellas, además de polen ,las abejas pueden cosechan el néctar,un alimento altamente energético por su contenido en azúcar.El polen, que es nutritivo y rico en proteínas , es utilizado por las abejas para alimentar a las crías y sus larvas.

Las abejas y sus órganos sensitivos 

De especial importancia para las abejas, son los órganos visuales y los del olfato, que son empleados para realizar la polinización. Estos órganos, finos y delicados sensores, están adaptados para poder identificar a las flores por sus particularidades individuales : su perfume, color y diseño. Las antenas desarrollan la función central del órgano olfatorio y sus ojos, están adaptados para percibir la luz ultravioleta, un dato crucial que les permite orientarse y ubicar a las flores más fácil y rápidamente. En la naturaleza muchas de ellas, tienen diseños únicos que solo son visibles para las abejas con este tipo de visión, una pantalla natural que las protege y reserva para ser alcanzadas sólo por estas pequeñas polinizadoras y así, poder continuar dando curso al círculo de la vida.