La diversidad genética humana es fundamental para nuestra supervivencia y adaptación. ¡Descubre por qué en nuestro último artículo!
La diversidad genética es el componente fundamental de la biodiversidad. La diversidad genética está relacionada con la variedad genética que caracteriza a los individuos de una misma especie, en este caso, la humana y nosotros estamos compuestos por diferentes genes.
El genoma es un conjunto de genes y un gen es una unidad de información de ADN y determina qué características heredamos de nuestros linajes familiares.
Los genes forman el cuerpo y son la base de nuestro funcionamiento ya que el cuerpo humano está constituido por alrededor de unos 20.000 genes.
| ¿Qué encontrarás en este artículo? |
| 1 . Introducción |
| 2 . Genética seres humanos |
| 2.1 Diversidad genética y no diversidad de razas |
| 3 . Diferencia con los animales |
| 4 . Importancia en ecosistemas |

Genética seres humanos
Al hablar de este tema se incluyen las diferencias entre todos los seres humanos. Esta diversidad puede ser causada por el intercambio de genes y mutaciones, y a su vez, ser reducida, por ejemplo, por la disminución en la cantidad de individuos.
La diversidad genética de los seres humanos es primordial para la supervivencia de nuestra especie. Una variabilidad genética permite que los humanos respondan con éxito a los cambios ambientales mientras que su reducción disminuiría sus posibilidades de adaptación ante posibles cambios.
Uno de los casos más conocidos que muestra esta importancia es la costumbre antigua de familias reales de únicamente generar familia entre sí para poder caracterizar a su sangre como “pura”. Sin embargo, esta elección causaba que dichos sucesores nacieran con posibilidades antes de contraer enfermedades.
Tras reducir las características de esta diversidad, los alelos, que son versiones diferentes de un mismo gen continuarán siendo similares, conllevando así, a que generación tras generación, únicamente se potencie dicha semejanza, y por lo tanto, el riesgo aumente.
¿Por qué diversidad genética y no diversidad de razas?
Es común escuchar en discursos dichos por personas políticas, personalidades de la esfera pública, o cantantes, incluso, que todos somos importantes sin importar nuestra raza.
Sin embargo, la raza es una y es únicamente la humana. Las razas humanas no existen. Aquello que nos diferencia no es nuestra raza, sino nuestros genes.
Nuestro color de piel y de pelo son determinados por diferentes células presentes en nuestro cuerpo y la variedad que existe hoy en día es una consecuencia de combinaciones genéticas diferentes.
Si bien cada individuo es una configuración única de genes y esto es lo que produce la diversidad genética, todos los seres humanos poseen genes y características hereditarias.

Separándonos de nuestros amigos de cuatro patas
En los animales sí podemos hablar de diferentes razas. Lo que permite que esta diferenciación pueda ser dicha es la diversidad entre el número de genes entre distintas razas de perros. Cada una ha sido obtenida a través de manipulación de genes llevadas a cabo por humanos.
Sin embargo, esta selección artificial trae problemas a los animales. Por ejemplo, los perros salchicha son conocidos por el deber enfrentar varios problemas de salud a lo largo de su vida por la concordancia entre su largo cuerpo y lo corto de sus patas. Los bulldogs también son conocidos por presentar distintas enfermedades
El ser una única raza no quita las diferencias entre los distintos individuos. Las mutaciones azarosas, la selección natural, las condiciones ambientales, y las migraciones son algunas de las causas que permiten la existencia de la diversidad genética.
Las diferentes presiones selectivas tensionan sobre la diversidad genética, diferenciándonos, pero no lo suficiente para definir grupos humanos como diferentes razas. Por ejemplo, los inutis, grupos humanos que habitan en el Ártico, cuentan con una tolerancia mayor hacia el frío más que el resto de los humanos y esto es una consecuencia del hecho que están acostumbrados a esas condiciones ambientales.
¿Por qué este eje es vital para la salud de los ecosistemas?
Hablar de diversidad genética implica seres humanos, animales, y plantas, así como también ecosistemas. La diversidad genética permite que las especies se adapten o no a los cambios en su entorno.
Uno de los encuentros entre estas diversidades puede ser ejemplificada con la manera en la que los seres humanos utilizan la existencia de esta variabilidad para crear razas, como por ejemplo fue anteriormente el perro, y sino también, diferentes alimentos, como los maíces.
A lo largo del tiempo, los seres humanos fueron tomando decisiones que afectaron los ambientes de la misma manera que las condiciones ambientales afectaron, y continúan afectando a los seres humanos.
Sea con una primera cercanía con lobos que ahora han sido transformados en perros, fieles compañeros de casa, o la selección de diferentes plantas para ahora practicar la agricultura en diversas partes del mundo.
El individuo humano es único. Si bien cada persona representa una combinación única de genes, todos los seres humanos se caracterizan por poseer diferentes combinaciones de estos.
Así, cada ser humano se caracteriza por un determinado color de pelo, una pigmentación de color y la posibilidad de adaptarse mejor o peor a diversas condiciones ambientales y climáticas.
